Para la ejecución del programa comarcal de desarrollo rural PRODER 2, aprobado por las Autoridades Nacionales, los proyectos de inversión, actividades o gastos auxiliados por el régimen de ayudas, deberán localizarse en los municipios incluidos en la comarca o zona delimitada en el respectivo convenio o tener una relación directa con la misma en términos de desarrollo.
El programa PRODER 2 hace patente ejemplos singulares de diversificación e innovación, a través de la implantación de un nuevo sector: el turismo rural, la creación de servicios, la difusión de sus recursos, las propuestas de formación, la creación de pequeñas empresas en sectores novedosos en el territorio, etc.
El principio de calidad es una constante en la aplicación del programa PRODER 2, su condición de soporte y garantía de futuro de los bienes y servicios hace de la calidad un objetivo transversal imprescindible en el programa.
La formación, en términos de profesionalización es un presupuesto fundamental para hacer efectiva la diversificación, la igualdad de oportunidades y el principio de calidad. Además, la fuerte trayectoria agraria de la zona y la falta de oportunidades de cualificación profesional, otorga a este objetivo un valor esencial.
La sostenibilidad de los recursos es también un principio transversal de primer orden porque los aprovechamientos presentes no pueden comprometer su preservación futura.
La permanencia de las mujeres en el territorio es una garantía indispensable para el sostenimiento de la población. Pero también lo es el arraigo de los jóvenes a quienes compete tomar las riendas del futuro del territorio. Por eso, las medidas orientadas a hacer efectiva la igualdad de oportunidades para la mujer y la instalación de los jóvenes en el territorio revisten un carácter transversal.
La promoción, divulgación y comercialización de los productos y bienes de la comarca es un imperativo de importancia decisiva, puesto que en ello radica una parte esencial de la viabilidad de proceso de desarrollo y diversificación.